
Hoy os traigo uno de los monumentos más espectaculares que podréis ver en Euskadi, y que desde mi punto de vista, es de los más curiosos e incluso extraños que te puedes encontrar en tierras vascas. Para ello, tendremos que desplazarnos hasta la localidad de Orduña, un municipio de la provincia de Vizcaya a unos 40 kilómetros de Bilbao, al que podremos llegar fácilmente en tren o por la AP-68.
Orduña se encuentra en una llanura a los pies de una sierra en la que se destaca la cumbre de la Peña de Orduña. Hasta allí arriba tendremos que subir para contemplar este monumento, así que prepara tus pertrechos, y sobre todo, carga con agua para refrescarte, aunque el camino es cómodo y se puede hacer incluso con niños.
Podemos hacer toda la excursión a pie, aunque tenemos la opción de hacerla en coche y dejarlo aparcado en un ensanche, a pocos metros ya de la cima, así que tendremos que andar menos. Allí, en un lugar conocido como el Txarlazo, ya encontraremos el monumento de la Virgen de la Peña, también conocida como la Virgen de Orduña.
Estamos ante una mole de cemento de 25 metros de altura, en cuya cúspide se representa la figura de Nuestra Señora de La Antigua, a mayor tamaño. La figura de la virgen se asienta sobre la representación de la copa de un árbol. Con esta construcción se quiere conmemorar la creencia popular de que la virgen se apareció aquí, en las alturas.
En el interior, se accede mediante una escalera de caracol a una especie de saloncito en el que se abren varios balcones, en forma de miradores. Desde ahí, las vistas de Orduña y de todo el valle son sencillamente impresionantes, prácticamente inmejorables.
El paraje de la Peña de Orduña es uno de los lugares preferidos para los amantes del parapente, así que con algo de suerte podemos encontrarnos con gente practicando esta disciplina deportiva. Además, hay que destacar otros rincones cercanos como la Peña del Fraile, un lugar con tradición alpinista y desde el que podemos divisar colonias de buitres.
Foto Vía Sidonio