
Localizada en el valle del río Oria, dentro del territorio histórico de Guipúzcoa, la localidad vasca de Tolosa (que heredó su nombre de la francesa Toulouse), fue fundada por Alfonso X “el Sabio” en el siglo XIII, quien siguió la costumbre de denominarla con el nombre de una ciudad ya existente y que gozaba de cierto prestigio.
El origen de la villa responde a un claro interés por promover la afluencia de pobladores a esta zona, fomentada también a través de los numerosos privilegios que se fueron otorgando durante toda la época medieval.
Sin embargo, y a diferencia de lo que ocurre con este núcleo urbano de origen medieval, el resto se ha constituido en tan sólo un siglo y medio de historia, extendiéndose por la llanura modelada por la confluencia de los ríos Oria, Berastegui y Araxes.
Es preciso señalar que, desde sus inicios, la villa de Tolosa ha tenido una gran importancia en la historia de Guipúzcoa, convirtiéndose en una notable plaza militar, muralla incluida, y que pronto comenzó a mostrar su participación (ostentando un lugar preponderante) en las Juntas Generales, equiparándose de este modo a San Sebastián. Esta relevancia se denota también en el hecho de que Tolosa fue el lugar elegido por el Corregidor para residir.
Aunque es cierto que, a lo largo de su Historia, la villa sufrió innumerables desastres (inundaciones, incendios, enfrentamientos bélicos…), con todas las transformaciones y cambios estructurales que esto acarrea, lo cierto es que ha logrado conservar buena parte de la antigua parcelación medieval y del trazado viario.
En este sentido, se conservan en el casco histórico algunos edificios del período entre el siglo XVII y XX, teniendo buenos ejemplos de arquitectura tanto medieval y renacentista, como barroca o neoclásica.
A este respecto es preciso indicar como elementos de gran interés histórico-artístico, la Iglesia Parroquial de Santa María (una iglesia columnaria del Gótico Vasco), así como los dos ayuntamientos, el Palacio de la Diputación y los palacios de Andia, Atodo Aranburu e Idiakez.
Foto Vía: ongi-etorri.es